domingo, 5 de agosto de 2012
sábado, 4 de agosto de 2012
martes, 31 de julio de 2012
Divertidas aventuras de una becaria de posgrado
Hoy toqué fondo académico, entregué un informe tan a las apuradas que tuve que enviarlo por mail con la firma y la aclaración hechas en paint. Seleccioné el lapicito, click en color azul y firmé aNa GaRciA O... , después ensarté la imagen abajo de todo en el documento de word. CON PAINT LA PUTA MADRE es un proyecto de investigación, por estas cosas Houssay se pegó un tiro en el corazón ah no, fue favaloro, no importa
sábado, 28 de julio de 2012
jueves, 26 de julio de 2012
hoy en fútbol
martes, 24 de julio de 2012
nunca es tarde
también por aquella vuelta que se me cayó al piso tu cepillo de dientes, y el piso del baño estaba tan sucio y yo lo levanté y lo volví a poner en su lugar.
Y perdón por la vez que en un altercado callejero maté a calamaro, no estoy muy orgullosa de eso.
Y quiero pedir disculpas porque no me interesa el cumpleaños de nadie, no sé las fechas, el mío sí es importante, pero el de los demás... ocurre año a año todo el tiempo, es irrelevante.
Tampoco me sé bien las provincias argentinas, sorry, igual, no vive tanta gente, no es un saber central. Lo siento.
Finalmente, perdón papá, fui yo la que rompió el buzón, volví de madrugada y descubrí que me había olvidado las llaves en la casa de un chico y tuve que trepar la reja, estaba muy drogada y ahí fue que pisé el buzón, papá, y lo rompí. No fueron esos adolescentes del conurbano como te dije.
En fin, disculpen todos por no siempre haberme comportado como la excelente persona que soy.
lunes, 23 de julio de 2012
Noticias leporinas
En mi jardín se vio una estatua negra
juzgóse putrefacta y era carne viva
un alma joven habitaba en ella
sentimental, sensible, leporina
Por supuesto, prefiero ser asesina serial antes que madre. Me parece más digno matar que ponerle la mano a una persona en la nariz y decir "soplá"
agarrar un cuchillo y fuc fuc fuc! clavarlo entre costilla y costilla, ai, (cuando vaya a juicio por cargos de homicidio ni les den bola a todos estos posts míos insignificantes).
Sí, cuelgo el blog. Es que voy a mudarme de mi comunidad cognoscible. Estoy buscando dos ambientes.... Palermo, Almagro, San Telmo? mmm estoy pensando. Si alguna familia fue asesinada en el lugar, mejor. Avisen si saben de algo
Quería informar que el estilo del blog va a cambiar. Ahora voy a postear mi vida casi minuto a minuto.
después, todo bien. Ya olvidé a los psicópatas sadohijodeputas que debía olvidar. De su amor sólo me queda hoy la contraseña de home banking.
Por lo demás, tengo mis fetos, mis virus comedores de carne. Tengo la belleza de los chancros y la bilis negra. No necesito más para ser feliz: los niños mueren de cáncer allá afuera.
jueves, 14 de junio de 2012
evidencias
De inmediato supe a quién se refería:
miércoles, 23 de mayo de 2012
El capítulo en que Anita Leporina se enfermaba
Hay algo que le dé más placer a una hipocondríaca que el mercurio del termometro marcando unos muy legítimos 39 grados?
Ahora q la fiebre me tiene postrada y moribunda en esta cama estoy tomando contacto profundo con nuestros medios de comunicación.
Radio: Víctor Hugo tiene como un fuerte problema de adicción al trabajo. No importa la hora a la que prendas la radio, está transmitiendo el chabón. me parece mal tanta obsesión, VH, fijate.
El próximo post sigo con el tema TV.
Hoy en el hospital donde me atendió el médico vi a un ciego chocarse de frente contra un matafuegos. se desplazaba por el pasillo con su bastón a un costado.
domingo, 20 de mayo de 2012
autogeográfico
ese cadáver
que desentierren
bajo una gran
montaña de libros,
zapatos
remedios vencidos
libros, ropa
seré yo
martes, 1 de mayo de 2012
Invocación
Al Sr. Petti le gustaría ser más alto, pero su altura le sienta tan bien a su apellido.
El día que te morís
viene un pony y te lleva
al zoológico te encierra
la jaula es fría
te etiquetan,
junto a las rejas
un cartel grande:
se lee ese apodo
por el que te hubiera gustado
miércoles, 11 de abril de 2012
No sé cómo sucedió
soy adicta
al strip poker
online.
Yo tendría que estar....
y en lugar de eso
me hallan aquí
a la busca de un full
o color
para que una
se quite el corpiño.
click click click
no puedo parar
Son las cuatro de la mañana
y no logro
si no desnudo
una por una
a estas chicas virtuales.
click click click
las horas
de mi juventud
se resquebrajan
como petálos.
Puta madre:
jueves, 22 de marzo de 2012
televisivo
aunque salvó a la víctima en el río
no pudo evitar que la testigo
(unida telepáticamente a la secuestrada)
muriera por asfixia
a varias millas de distancia
con siete litros de agua
en sus pulmones.
martes, 6 de marzo de 2012
Según Orsi
domingo, 4 de marzo de 2012
Hay que ser absolutamente criollos

viernes, 2 de marzo de 2012
Amado vendedor de ensaladas de la facultad:
expulsando las palabras "arroz yamaní".
Yo que, al mordisquear tus trozos de remolacha, apreciaba cada corte
de cuchilla
por tus manos
de bajista
funk urban
pop indie
sobre la tabla de picar de la noche anterior.
pop pop pop
¿Por qué ya no subes al séptimo piso?
¿En qué plantas inferiores
las secretarias del decanato devoran
tus tiernos repollos?
Tu cherry corazón
siempre tendrá espacio
en la bandejita de plástico
que vienen a ser mis horas productivas
y no tanto.
martes, 21 de febrero de 2012
sábado, 28 de enero de 2012
miércoles, 25 de enero de 2012
compañías
sábado, 21 de enero de 2012
viernes, 20 de enero de 2012
A punto de alborotar una tarde tranquila en Coyoacán
nuestros frijoles charros,
-Desea un periódico para leer
durante su vuelo, señorita?
-Tiene de esos con
cadáveres mutilados en la portada?
Gracias.
El autobus de bart y lisa
de todas las fantasías animadas.
a los abrazos por la calle
en la cara de esos chaparros
de los chilangos, de los jarochos y oaxaqueños
besar sus manos,
pero no quisiera que
el ritmo mexica de las aceras
se altere
por la irrupción
el nombre real de las cosas
cuando le sube el volumen
a los doblajes.
martes, 10 de enero de 2012
otra tarde en el DF
para llegar
al parque de diversiones
"Chapultepec Mágico"
tuve que caminar mucho
y tomar el metro
luego el omnibus
por último un taxi.
Estaba cerrando
y no pude entrar.
"Hay cosas peores
en esta vida -dijo el taxista
con un sabio cabeceo señaló
a un vagabundo que dormía
en la vereda
o estaba muerto-
ahora la llevo al metro porque ya es tarde
para que ande caminando por ahí,
güerita".
Con las rodillas en el asiento
me volví
hacia la ventanilla trasera.
La montaña rusa
se veía ridícula,
tan sola y sinuosa
a lo lejos.
jueves, 5 de enero de 2012
is the real thing
lunes, 2 de enero de 2012
lo único lindo de mi nuevo jefe
En el bar de la playa
miércoles, 21 de diciembre de 2011
lunes, 19 de diciembre de 2011
domingo, 18 de diciembre de 2011
viernes, 16 de diciembre de 2011
En el trabajo
Es indudable que el olor a melón viene de ese programa de seminario sobre teoría sintáctica simplificada. Gracias, profesor, por el toque subtropical
Es indudable que el olor a melón viene de ese programa de seminario sobre teoría sintáctica simplificada. Gracias, profesor, por el toque subtropical
jueves, 15 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
lunes, 21 de noviembre de 2011
del diccionario de Anita Leporina
miércoles, 9 de noviembre de 2011
viernes, 4 de noviembre de 2011
El día que metí un gol
viernes, 28 de octubre de 2011
son las 4 am en Asuncion
miércoles, 12 de octubre de 2011
Del album de figuritas de mi corazón
miércoles, 28 de septiembre de 2011
martes, 27 de septiembre de 2011
Martes en el mercado de pulgas
martes, 20 de septiembre de 2011
domingo, 11 de septiembre de 2011
Sorry! (García girl en glamoroso eslalon por la vida)
Hace unos días choqué. Di marcha atrás y pum! En el espejo retrovisor me pareció ver el ceño del conductor perjudicado: cejas rectas sobre ojos-redondel, clásico semblante de los maltratadores de animales, o de los vecinos que nunca devuelven la pelota si cae en su patio, incluso de los terroristas a veces asesinos.
Se bajó del auto: era una chica joven, que del asiento del acompañante sacó dos muletas probablemente plegables y caminó hasta mi puerta con mucha dificultad. Los brazos y las piernas tenían una forma extraña, quebrada en lugares donde no hay articulaciones, como una langosta a medio aplastar cuando retirás el zapato y sigue viva.
No, no era nazi. Arrollé a una minusválida.
Después de buscar las cosas en la guantera salí del auto. De inmediato le pedí disculpas. A pesar de que era horario pico, no había mucha gente en la calle. A excepción del chico que limpia los vidrios en esa esquina, los pocos que pasaban siguieron caminando indiferentes.
La (me parece que esta no es la palabra, ayúdenme por favor suplantándola en sus cabezas por la adecuada) malnacida estaba muy nerviosa. Aunque llegué a palmearle los hombros en mi intento por tranquilizarla, siguió llorando con desconsuelo y con la respiración entrecortada. Que el limpiavidrios se acercara me dio pie a rodear el auto para ver lo que había dejado el choque.
En mi auto apenas unos rayones, por ahí la óptica desacomodada en una leve declinación (como el ojo derecho de ella: mirando siempre hacia abajo), pero el otro coche sí acusaba las marcas del impacto. Una abolladura en forma de huevo sobre el guardabarros y el vidrio de un foco totalmente destrozado.
Estallaron los gritos: pelea entre la chica y el limpiavidrios. Ella quería traer a la policía y obligarlo a declarar como testigo. Él le respondía que si llamaba a los ratis la iba a matar. Por la tonada me di cuenta de que era paraguayo o boliviano.
Lo que estaba pasando me daba un poco de vergüenza. Casi al borde de un ataque cardíaco ella se dejaba caer sobre el baúl de su auto con los brazos en cruz; los dientes me dolieron por el chirrido metálico de las muletas contra la chapa. Con los ojos achinados abiertos, tanto que sobresalía la blancura, el boliviano se desesperaba tartamudeando unos insultos en guaraní.
De un solo movimiento repentino la mujer se puso boca abajo sobre el baúl y entonces el chico se irritó aun más: como en un espasmo torcía la columna mientras caminaba en círculos. Enseguida entendí que estaba paqueado.
Para esquivar el baile frenético volví a rodear el vehículo. Del lado opuesto me estiré hasta tocar a la mujer. Qué difícil abrirle el puño para dejar el papelito con mis datos. De la cartera saqué un billete de mediana denominación. Con la técnica que me enseñó Anita Leporina (doblándole la punta hacia adentro para que haga contrapeso)armé un avioncito y se lo tiré al limpiavidrios. Aunque el billete le impactara en la mejilla no dejó de bailar su carnavalito de maldiciones. Subí al auto. Al fin y al cabo era solo un rasguño.
Por la emoción del choque el embrague se me trabó. Creí que el auto se apagaría tras el último corcoveo pero el motor logró salir del paso. Pienso que detrás de los vidrios polarizados de la cerrajería un hombre gordo me miraba, seguro pensando que es un peligro que una chica maneje así en la ciudad.
Antes de tomar por la diagonal miré hacia atrás, esta vez girando el cuello tras el apoyacabezas: con una copia del comprobante de pago de mi seguro ella se secaba las lágrimas. Más atrás, el boliviano se alejaba rumbo a la otra esquina: apostaría que en los bolsillos una de las manos acariciaba el billete-avioncito. Qué suerte que se pudo solucionar todo. Los rayones ni se notan y la óptica trasera es cuestión de saber cómo acomodarla.
















