-séptima temporada-

jueves, 10 de junio de 2010

Auspicia mi estupidez

De niña siempre temí "estancarme mentalmente". No sé, de pronto cumplir 13 años y haber quedado en un estado de desarrollo intelectual de 12. Seguir cumpliendo años... y nada. Para toda la vida en los 12, como un ascensor que se traba entre piso y piso. Los demás continuando su curso empinado hacia la madurez.
Todavía me lo pregunto: ¿cómo darme cuenta de que no estoy cognitivamente varada en los 19?

Me avergüenza decirlo, pero algunos hechos recientes parecen confirmar mis temores:

-Soñé con el Mundial.
-Me afecta bastante la publicidad de las bacterias creciendo en las cerdas del cepillo de dientes.
-Estoy convencida de que el colchoncito inflable de Sprayette tiene que ser una masa.


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Con respecto a la división por dos cifras, sigo mantienendo mi postura: tal operación aritmética padece defectos de base. En este caso es la Ciencia Matemática la que está mal, no yo. Todos sabemos que es más fácil ir probando múltiplos (cocientes) hasta llegar a un número que se acerque al dividendo. (Usted lo sabe cierto, Doctor Mauricio)

11 comentarios:

el_bru dijo...

o sea... ¿hace cuanto que soplás 19 velas para tu compleaños?
(pregunta sin ánimos condenatorios)

Airdish number dijo...

En el sueño, salíamos campeones??
Estaba Garcé???

jota2626 dijo...

conoci una chica que decia tener 23 años y 20 meses.
habia elegido quedarse ahi. por ahi hacerlo consciente y zafar de la tirania objetivista de la edad-numero sea un buen remedio

Lic. Mauricio Matera dijo...

Ante todo, digame licenciado, porque Dr aún no me han nombrado.

Como bien dice, en efecto: en un trabajo recientemente publicado en el Chinesse Journal of mathematical calculus, matemáticos de la universidad de Pekin mostraron la futilidad de la división con dos cifras. El hecho, (un secreto a voces dentro de la comunidad científica) es que durante siglos la humanidad sobrevivió sin la necesidad de semejante artilugio matemático, no por ello quedando limitada a organizar almuerzos con menos de diez personas, ni otros menesteres que requieran repartos equitativos.

Saludos

Anita Leporina dijo...

don Matera: En las comunidades de saber lepórido, usted no sólo es doctor sino además decánitoleporino (todo un honor con causa, se lo aseguramos). Ha dignificado este blog con su comentario y esperamos que se repita.

Bru querido, el próximo julio festejo mis 19 años (el año pasado fueron los 18 si mal no recuerdo).

Airdish: Garcé estuvo presente en otro sueño, de otro tenor pulsional, que no viene al caso relatar aquí.

Jota: Tuvo a bien recordarme la tiranía presuntuaosamente objetivista de los números, la cual será materia de próximos posts.

Ernesto Ugarte dijo...

Muy interesante, nena!
Chau.

Una tipa dijo...

Genial.
Che, de verificacion de palabra me toco "dedscul" que querrá decir? que me tengo que meter los dedos en el c---? o será la muerte del c--- en inglés pero mal escrita? o Algo asi.
Saludos!

bar dijo...

Ayer estaba probándome vestidos para un casamiento y con mi hermana decidimos ensayar unos pasos de vals en el probador, para ver como se sentía el vestido.
Mi Ma, al ver movimiento raro, abre la cortinita al grito de "¡¿Qué hacen?!" y nos dice "pendejas" con una mirada de profunda censura.
Ahí me dí cuenta de que sigo en los 15

Anita Leporina dijo...

Tu anécdota, bar, me recuerda al episodio en el que Bart y Milhouse se visten de mujeres y se ponen a bailar. Entonces llega Homero y se horroriza del espectáculo. La excusa eficazmente consolatoria de Milhouse: "Estamos borrachos, muy borrachos"
"Gracias a Dios" -responde aliviado Homero.

Vizcachas en escabeche dijo...

Mi madre siempre dijo que yo a los 5 años era muy inteligente, lástima que me quedé ahí, en los 5.

ri dijo...

Anita, querida mia, querida nuestra, deje de caer en la falsa modestia que tanto nos deleita giros lexicos mediante, y abrace su condicion, que usted es vanguardia intelectual.