-séptima temporada-

martes, 1 de mayo de 2012

Invocación


A toda hora Hernán comía chizitos, por eso le decíamos "Chizi". Un verano dijo seriamente: "desde ahora quiero que me digan Hernia". No prendió.

A Gonzalo lo apodamos "frota-frota" porque en los recreos de invierno se la pasaba frotándose la manos.
A la larga sus intentos de ser llamado "Gonzo" fracasaron.

Yo quería que me apodaran "Anís". Y aquí me hallan, tan Anita como siempre.


Al Sr. Petti le gustaría ser más alto, pero su altura le sienta tan bien a su apellido.


El día que te morís
viene un pony y te lleva
al zoológico te encierra
la jaula es fría
te etiquetan,
junto a las rejas
un cartel grande:
se lee ese apodo
por el que te hubiera gustado
que te llamen.

7 comentarios:

Julián dijo...

precioso texto Anís.

Anita Leporina dijo...

:)

Rob K dijo...

Nadie nos pide opinión para imponernos apellidos cacofónicos, nombres ridículos, apodos graciosos o vergonzantes... ¡hasta el número de CUIT nos viene dado!. ¿Y a esto algunos le llaman vivir en libertad?

Salut, Leporina.

Airdish number dijo...

Igual si uno estuviera a la altura o pudiera mirarse uno o dos días desde afuera, no quedaría otra que admitir que el apodo pseudohipster que uno intentó imponer es una idiotez y los que nos imponen están perfectos. De hecho, por eso nos molestan, porque nos describen de una sola pincelada, mucho mejor que nuestro propio nombre.

Salvo el del Sr. Chizi que puede ser malinterpretado...

Anita Leporina dijo...

tal cual

montania dijo...

iba decir quesun texto impecable, pero el cariño que el tengo es justamente por sus manchas leporinas.

tambien iba decir algo de la gente que amo que murió hace unos días nomás. pero todavía no puedo procesarlas.

si sabé que tu texto es lo primero quescucho de la muerte que puedo leer sin llorar.
ahora si, me voy a llorar un rato.
abrazo anita.

Nicolás Giraldi dijo...

Sos una genia, quiero que vuelvas por zona norte a dejar tus textos en el aire!