-séptima temporada-

domingo, 18 de abril de 2010

Al día

El problema fue que la semana pasada no existió en verdad. No hemos vivido los últimos siete días. Si a usted le pareció que sí, que tuvo una pila de vivencias esta semana que pasó, atájese la certeza: la última semana fue una farsa y hoy sigue siendo 12 de abril. Una mentira; sí señor, como la llegada del hombre a la luna, los reyes magos y los gauchos. Cosas que nunca existieron.
Aun así, procedemos a enumerar a continuación lo que han dejado las recientes actividades de nuestras heroínas.


Orsi va a hacer un trámite al banco. En el largo transcurso del mismo pasa por su mente esta caravana de reflexiones:
1) El señor que a duras penas puede caminar sube la escalera y atraviesa el palier del banco pisando las patas del perro vagabundo que ya no puede caminar; 2) Es la quinta vez que ese drogadicto va al baño. Sé lo que estás pensando y sí, estás bardeando; 3) No es tan infrecuente descubrir que tanto padre como hijo se cortan el cabello en la misma peluquería; 4) Un viejo con cara que imanta credibilidad jura que un día va a venir al banco con su magnum y va a matar a todo el mundo. Los oyentes no le retaceamos el apoyo; 5) Si querés que te den el crédito, por favor reprimí ese tick nervioso.

Anita Leporina está enferma.
Los hados y hasta el más recóndito de los dáimones se complotan en su contra cuando, tras un día aquejado por una serie de molestias vinculadas a problemas hepáticos, llega a casa y al abrir la heladera da con un tupper de choricitos bombón.
Ya de madrugada, arrancada del sueño y húmeda por el contacto con las sábanas febriles, se levanta de la cama y postea:
Me siento invadida. Como si pudiese llegar a vomitar aquí mismo la delantera de Argentinos Juniors campeón `85. Colijo que el choripán no está en su sitio, se ha vuelto ancla que me ata a esta sensación de malestar y no me deja salir a flote. Véase el siguiente gráfico explicativo:


Parte médico:
-Estado crítico de Bichi Borghi en las venas
.

Por motivos evidentes, Anita Leporina solicita a los pedófilos dadivosos que por esta semana se abstengan de ofrecerle caramelos y chocolatines en la calle.


Por su parte, García sospecha que Spielberg supo leer a Dickens mejor que nadie y que Derrida es la dialéctica al cuadrado.

5 comentarios:

Rob K dijo...

Para su estado crítico Hipócrates receta una chilena de Marcos Pérez y sanseacabó(ca).

Anita Leporina dijo...

:)
Se vino abajo la cancha.

el_bru dijo...

Te comiste un chori pensando en el bicho del bichi. Por eso perdió la punta.

Anita Leporina dijo...

guarango e ingenioso. no esperaba menos de vos.

F D I dijo...

Pensé que habría alguna aguda observación sobre el hecho de imantar credibilidad. ¿Nadie con una buena teoría sobre la polaridad de los quantums de credibilidad? ¿Tanto científico repatriado para seguir encontrando estos huecos, imperdonables, en el saber científico?